Los deportes competitivos, además de ser una gran manera de hacer deporte, son focos de atracción para miles de seguidores que disfrutan al ver a sus jugadores. Pero donde hay una competición hay bandos diferentes, y fanes radicales que se enfrentan unos a otros.
Y aunque esto no sea exclusivo de los deportes (como se puede observar en los seguidores de partidos políticos radicales), como tengo que hablar de un tema relacionado con el deporte enfocaré este fanatismo violento al deporte, sobre todo al fútbol.
